“Un libro que arde más que el infierno que te prometieron.”
Las 7 Obras de Satanás
Lo que las religiones no te cuentan
Un manifiesto brutal, satírico y documentado que desnuda el negocio detrás del miedo,el infierno, la pureza, el dinero y el control moral.
Sobre el Autor
Omar Blanco
«Creer por miedo no es fe. Y repetir lo heredado no es pensar»
Pasé años creyendo lo que me dijeron que debía creer, siguiendo caminos que no elegí, repitiendo ideas que no me terminaban de encajar. Hasta que un día, en vez de seguir callando, empecé a hacer lo más peligroso que se puede hacer en ciertos templos: pensar.
Las Siete Obras de Satanás no es un libro escrito desde la rabia, sino desde el hartazgo. Desde el momento exacto en que me di cuenta de que no quería seguir fingiendo certezas que ya no sentía. No es un acto de fe, sino un acto de conciencia. No es una cruzada, es una catarsis.
No vengo a ofrecer respuestas reveladas, ni a fundar una nueva verdad. Solo vengo a encenderte una duda. Una sola. Porque si al final de estas páginas empiezas a pensar por ti mismo, entonces ya nos encontramos.
Las 7 Obras de Satanás
El espectáculo más antiguo del mundo… y aún sigue en cartelera
Explora una a una las siete grandes mentiras que las religiones institucionales han perfeccionado durante siglos. Cada obra no es solo un capítulo, es una maquinaria de control, culpa, miedo y poder. Te damos la bienvenida al teatro sagrado del engaño, donde el Diablo no siempre lleva cuernos… a veces viste sotana, traje o cuello clerical.







Obra 1: El Infierno S.A.
Si no obedeces, ardes. Si no pagas, caes. Bienvenido a la gran fábrica del pánico sagrado.
¿Y si el infierno fue creado solo para venderte la salvación?
Cuando la fe se transforma en cuota mensual y la bendición se cobra con intereses.
¿Y si Dios no necesitaba tu dinero… pero alguien más sí?
Tu cuerpo fue declarado campo de batalla y tu deseo, crimen espiritual.
¿Y si la pureza fue solo otra forma de control?
La fe dejó de buscar la verdad… para empezar a imponerla.
¿Y si el hereje no fue el que se desvió, sino el que se atrevió a pensar?
Los espíritus malignos ya no se exorcizan… se monetizan.
¿Y si el diablo solo existe para que pagues por vencerlo?
No necesitas pensar, ni sentir: ya lo hacen por ti.
¿Y si tu espiritualidad fue reemplazada por programación mental?
Religiones como franquicias del cielo,
¿Y si tu fe fuera solo otra franquicia compitiendo por clientes?







